No es una enfermedad grave pero sí latosa de quitar.

Se presenta con calvas en el animal y escamación en la piel. Es el veterinario quien tiene que determinar si se trata de hongos y poner el tratamiento. En todos los casos se cura.

Se produce sobre todo por exceso de humedad o bien por contagio de otro animal. Es muy importante manipular a un animal con hongos con guantes y lavarse muy bien las manos después pues los humanos se pueden contagiar también.

Hay que evitar el exceso de humedad en la estancia donde tengamos a la chinchilla y si vivimos en la costa o en una localidad donde hay más humedad en el ambiente aumentar la frecuencia de los baños.