DISPONIBILIDAD

Si os interesa tener alguno de los dos modelos de jaula, no teneis más que poneros en contacto conmigo. 

Eso sí, no se pueden enviar; sería imprescindible recogerlas en mano en Guadalajara. 

 

Son jaulas silenciosas; al tener las mallas no pueden morder los barrotes con el ruido que conlleva.

Son fáciles de limpiar. Con una rasqueta de las que se usan para el hielo de  los parabrisas de los coches limpio todo. Paso a continuación una toallita de bebé y se queda perfecta en un momento. Es cómoda la limpieza pues las puertas se abren por completo. 

Son fáciles de trasladar al disponer de ruedas. 

Son amplias; en las grandes pueden convivir sin problemas de tres a cuatro chinchillas en cada departamento y la más pequeña es estupenda para una chinchilla sola o una pareja. 

Para los que se deciden a criar el primer modelo permite gracias a la separación poder controlar los celos y separar al macho sin que la hembra deje de verle para que no la deje preñada constantemente y así es muy fácil volver a juntarles de nuevo. Esta facilidad no suelen tenerlas las jaulas que podemos encontrar en venta.

 

A continuación os detallo el paso a paso de las jaulas.

JAULA CASERA

Tenemos poco espacio en casa y los dos jaulones de las chinchis eran ya demasiado para un salón muy pequeño, además de que estaba con la escoba y el aspirador en constante uso.

Mi amiga Tania se había hecho una jaula-armario y me decía que estaba encantada con ella. No me decidí hasta que no le hice una visita y comprobé lo bien que le había quedado.

Copiamos el diseño y puestos a la obra mi marido y yo nos quedó una jaula estupenda en la que las chinchillas están genial y puedo tener a mis tres familias en un mismo espacio separadas en tres módulos.

Tienen espacio para correr y el diseño me permite separar por unos días a los machos cuando las hembras entran en celo y así controlar en lo que puedo los partos para que no sean muy seguidos. Es muy cómoda y rápida de limpiar y se integra perfectamente en el salón.


El paso a paso:

Como véis, con madera de melamina hicimos un cajón de 70 cm. de alto por 110 cm. de ancho por 50 cm. de fondo y le pusimos una tabla de trasera que no aparece en la foto.

Aquí ya aparece la trasera y además dos barras de madera atornilladas arriba y abajo con una separación muy pequeña entre las dos.

Esto es una puerta. Cada habitáculo lo dividimos en dos partes, una de 60 cm. de ancho y otra de 50 cm. de ancho, así que hicimos seis puertas en total.

Con listones de madera cortamos a la medida y con una ingletadora los cuatro lados, le grapamos la malla (lo suficientemente fina para que no se salieran las cacas y a la vez se viera desde fuera con nitidez a las chinchillas), y le atornillamos unos listones de aluminio por dentro para que los bichejos no pudieran acceder a la madera y destrozaran las puertas y a las separaciones también les pusimos aluminio por lo mismo.

Compramos una chapa de aluminio con agujeros y la cortamos a medida para la separación cuando hay celos de las hembras y atornillamos unas guías finitas de aluminio al techo y a la pared del fondo para que no "bailara" la chapa y quedase bien encajada.

Ojo, esta separación no permite hacer dos jaulas, una de ellas quedaría demasiado pequeña para una chinchilla; es para una separación provisional de dos a tres días por los celos y también viene bien para los protocolos cuando juntamos chinchillas, pero sólo por un espacio corto de tiempo y aumentando la frecuencia de los recreos. Esta chapa se pone y se quita a voluntad. También viene muy bien cuando toca limpieza: pongo la chapa, dejo a las chinchillas en una parte mientras limpio la otra y luego cambio y limpio la otra parte si no les puedo sacar.

Esto es un comedero. Le hicimos un agujero en un lateral y metimos un tubillón que se introduce en otro agujero hecho en la pared lateral de la jaula; se quita fácilmente para limpiarlo y no lo pueden sacar y tirar.

Y así es como queda cada módulo. Pusimos baldas de cristal opaco por las que les encanta correr y rebotar en la pared lateral. Dos comederos, dos "pispiseros" con el sustrato que no son otra cosa que cazuelas de barro; las cajitas de chapa para el verano y el portahenos que es un especiero de esos que se cuelgan en las barras de las cocinas.

El peluche que veís es del tamaño de una chinchilla para que tengáis una idea de las dimensiones.

Se montan los módulos uno encima del otro y en el de arriba está el detalle de cómo van las puertas, van encajadas por dentro, no sobresalen y fijadas con visagras y dos cerrojos: uno arriba y otro abajo.

En esta foto se ven a los inquilinos instalados y se aprecia el detalle de los bebederos. Hicimos un agujero en la pared lateral por el que se introduce el pitorro del bebedero; colocamos dos escarpias, una a cada lado del bebedero y lo sujetamos con una banda de goma. Muy fácil de quitar y poner y no pueden destrozar el bebedero (que era una de nuestras batallas), porque no acceden al plástico, sólo a la boquilla de metal.

Las puertas están pintadas de azul que es el color que mejor nos iba en el salón y ya véis que el jaulón queda perfectamente integrado.

La jaula es fresca para el verano; les encanta tumbarse encima de las baldas de cristal que está fresquito; les puse también unas baldosas de cerámica en el suelo y con las cajas con acumuladores han pasado bien el verano. Además tengo aire acondicionado.

Espero que os haya gustado, os animo a los bricoladores a poner manos a la obra. Si tenéis cualquier consulta que hacer no dudéis en escribirme al correo.

SEGUNDA JAULA CASERA

Como hemos reestructurado y ampliado las familas necesitamos otra jaula. El diseño es el mismo de la grande pero "a lo alto" y su fabricación es la misma.

Las medidas son: 80 cm. de alto x 40 cm. de fondo x 60 cm. de ancho.

Es perfecta para una pareja.